Justicia

15 04 2008

Atributo de Dios que mantiene lo que es coherente con su propio carácter, y que necesariamente juzga lo que está opuesto a él; el pecado.

Como está escrito: No hay justo, ni aún uno;

Ro. 3:10

Con independencia del hombre, Dios ha revelado su justicia en el juicio exhaustivo y eliminación del pecado, y del estado con el que estaba conectado el pecado en el hombre. Esto se realizó asumiendo el Hijo de Dios naturaleza de hombre, viniendo a formar parte de la raza humana, aunque sin pecado alguno en Él, y tomando en la cruz, vicariamente, el lugar del hombre bajo la maldición de la ley, siendo hecho pecado y glorificando a Dios al llevar el juicio del pecado.

Mas por él estaís vosotros en Cristo Jesús el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención.

1 Co. 1:30

Él es el fin de la ley para justicia a todos aquellos que creen.





Soberbia versus Humildad

3 04 2008

Dos estados diferente y opuestos entre sí. La soberbia es un deseo y pretensión de superioridad sobre los demás, junto con un rechazo de sometimiento a Dios. Fue el pecado de Satanás, el móvil que llevó al pecado de desobediencia en Edén, es el móvil en el hombre caído, llevándolo a una constante lucha de emulación para alcanzar la superioridad y dominio sobre sus semejantes.

Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de el, serán abiertos vuestros ojos, y sereís como Dios, sabiendo el bien y el mal.

Gen. 3:4-5

Cabe destacar la astucia de Satanás, al crea el llamado sandwish satánico, una verdad (serán abiertos vuestros ojos), una mentira (sereís como Dios) y una verdad nuevamente (sabiendo el bien y el mal). La soberbia tiene un solo resultado.

Jehová asolará la casa de los soberbios

Pr. 15:25

En contraparte, la humildad es aquella actitud que reconoce su propio lugar bajo la condición de criatura de Dios, opuesta a la presunción, afectación u orgullo. La persona humilde reconoce su dependencia de Dios, no busca el dominio sobre sus semejantes, sino que aprende a darles valor por encima de si mismo.

El deseo de los humildes oíste, oh Jehová; Tu dispones su corazón y haces atento tu oido.

Pr. 10:17

Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión.

Ro. 12:16

Jesús mismo es el paradigma de la humildad, pues siendo Dios de gloria, se humilló asumiendo naturaleza humana.
La verdadera humildad se distingue de la forma falsa de humildad que lleva a una hipocrecía. Se trata más que de un voluntario desprecio de uno mismo, de una honesta valoración de uno mismo como criatura y de la adquisición de la consiencia de que nada somos ni tenemos que no nos haya sido dado por Dios.





Razón y Fe

1 04 2008

Muchas veces se presenta la razón como opuesta a la fe, sin embargo ésta es una postura falsa.
La fe acepta una revelación venida de parte de Dios acerca de temas que el hombre no puede llegar a conocer por sus propios medios. El hombre solamente puede investigar aquello que ha sido puesto debajo de su potestad.
La razón por su parte, se basa en la información que obtiene del entorno, clasificar dicha información y obtener conclusiones basadas en dicha información. Pero en sí, no es la razón la que te puede decir que ésta sea toda la realidad que existe.
El hombre puede creer un cúmulo de verdades,

Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan

Stg. 2:19

pero el creer personalmente, con una involucración personal, esto es, la fe, da gozo y paz.





El Sufrimiento del Justo

25 03 2008

Muchas personas reniegan de Dios cuando les ocurre alguna desgracia en su vida. Su principal punto de reclamo es que Dios se ha enojado con ellos y por eso los maldice con algún tipo de sufrimiento.
Cuando he tenido alguna situación de desgracia, recuerdo la historia de Job. Una persona que tenía de todo en la vida, donde cayó en desgracia, quedó en la ruina, solo, y su cuerpo lleno de llagas. Los amigos que le acompañan le dicen que su sufrimiento debe ser por algún pecado y que está experimentando la ira de Dios.
Lo que yo rescato de este libro, es la respuesta de Dios.

Ahora ciñe como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y tú me contestarás. ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia. ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué están fundadas sus basas? ¿O quién puso su piedra angular, cuando alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios? ¿Quién encerró con puertas el mar, cuando se derramaba saliéndose de su seno, cuando puse yo nubes por vestidura suya, y por su faja oscuridad, y establecí sobre él mi decreto, le puse puertas y cerrojo, y dije: hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante, y ahí parará el orgullo de tus olas? ¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has mostrado al alba su lugar, para que ocupe los fines de la tierra, y para que sean sacudidos de ella los impíos? Ella muda luego de aspecto como barro bajo el sello, y viene a estar como con vestidura; Mas la luz de los impíos es quitada de ellos, y el brazo enaltecido es quebrantado. ¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, y has andado escudriñando el abismo? ¿Te han sido descubiertas las puertas de las muertes, y has visto las puertas de la sombra de muerte? ¿Has considerado tú hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto.

Job 38: 3-18

La comprensión, inteligencia y conocimiento humano está muy limitado para explicar de una manera satisfactoria el misterio de las dispensaciones divinas. No tenemos la capacidad de entender lo más mínimo de los misterios de la creación, y nos sentimos con el derecho de reprochar a Dios nuestros sufrimientos.
Primero debemos aprender que sólo somos una minúscula parte en un grano de arena dentro del vasto universo, debemos aprender a ser humildes.





Los Diez Mandamientos

24 03 2008

Cuando uno piensa en las diferentes formas del creer, se debe partir siempre de una base. La base de las creencias para las tres mayores religiones es lo que se conoce como los diez mandamientos.
Después de la venida de Cristo, para sus seguidores, la Ley (Torah) como tal ya no los rigen, sino que rige el principio de la gracia, “… os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamado. (Ef. 4:1)”
Sin embargo, lo que conocemos como los diez mandamientos, son la base del vivir de nuestra cultura occidental.
“No tendrás dioses ajenos delante de mí. (Ex. 20:3)” es el primer mandamiento, donde se da por sentado el monoteísmo que nos rige. No existe otro dios sino Dios.
“No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos. (Ex. 20:4-6)” El segundo mandamiento que muy pocos cumplen. Si no hay una estatua de yeso, la gente no cree. Lo que acá pide Dios es que creamos sin ver. También aprendemos que Dios es celoso, no tolera ser relegado en un segundo plano, pero a la vez es misericordioso con los que le aman.
“No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano. (Ex. 20:7)” ¿Cuántas veces juramos por Dios una mentira? ¿Cuántas veces se jura decir la verdad en el nombre de Dios?
“Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajaras, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criado, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. (Ex. 20:8-10)” Dios pide un día cada siete para que lo recuerdes y le santifiques.
“Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da. (Ex. 20:12)” El primer mandamiento con una promesa, obedece a tus padres, y vivirás muchos años. ¿Cuántos jóvenes tienen que aprender este mandamiento nuevamente?
“No matarás. (Ex. 20:13)” Simple, no se necesitan más palabras y no puede ser más claro. Algunos dicen que la traducción real es asesinarás, como un acto delictual. Yo prefiero el término más totalitario.
“No cometerás adulterio. (Ex. 20:14)” Se fiel, no sólo es un mandamiento, es la mejor manera de mostrar que realmente amas y respetas a tu pareja.
“No hurtarás. (Ex. 20:15)” Otro mandamiento simple, palabras simples que no son escuchadas por muchos.
“No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. (Ex. 20:16)” No sólo se refiere al ámbito judicial, sino que en la vida diaria, el chisme muchas veces están llenos de mentiras de los otros.
“No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. (Ex. 20:17)” No seas envidioso, Dios te llama a ser una persona que se contente con lo que tiene, y no tengas envidia de tu vecino.
¿Cuántos de estos mandamientos no cumplimos? Vuelve a leerlos, y reflexiona, ¿son difíciles de cumplir? Yo digo que no, para mi son una base para un buen vivir.








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